El Cajón del Azul. Comarca Andina del Paralelo 42*

Un viaje al corazón de la montaña

A 16 km de El Bolsón, en la provincia de Río Negro, un paseo intenso hacia las profundidades de la naturaleza patagónica entre bosques de cipreses y coihues que convergen en un cañadón de 40 m de altura bajo el río Azul.

* La Comarca Andina del Paralelo 42 es la zona que comprende la localidad rionegrina de El Bolsón y otras ciudades y parajes de la provincia del Chubut, como El Hoyo y Lago Puelo. Ofrece 11 refugios de montaña. La mayoría está emplazada en el Área Natural Protegida Río Azul-Lago Escondido y brindan reparo, alimento y alojamiento al viajero.

Aquellos viajeros que deciden entrar en el corazón de la montaña a través de un sendero mágico, como el que conduce al Cajón del Azul, buscan, quizás sin saberlo, un sentido profundo y espiritual para sus vidas. Acaso porque una vez que llega la noche y se manifiesta el cansancio que dejó el recorrido aquí se siente, con certeza, que es el camino el que hace al destino. No hay nada que encontrar ni buscar, sólo respirar, nutrirse de la pureza y dejarse sorprender. Conectar con la naturaleza es conectar con lo esencial, con uno mismo y con lo sagrado. Ninguna foto o palabra podría representar de forma acabada una experiencia tan enriquecedora y transformadora como la de conocer por dentro el corazón latente de la montaña.

Una mezcla de adrenalina, emoción y sorpresa
Una de las características principales que define al sendero Cajón del Azul es su paisaje cambiante: subidas y bajadas, bosques, miradores, valles, aguas turquesas, arroyos cristalinos y altos coihues protagonizan el trayecto. La guía principal son las señales rojas y amarillas (a veces no tan visibles, por la tupida vegetación) sobre árboles y piedras, y los carteles que indican la dirección hacia los diferentes refugios.

A los 30 minutos de iniciada la caminata llegamos a la confluencia de los ríos Azul y Blanco y es en este momento en el que se ponen a prueba los propios miedos a través del cruce, de una persona por vez, por dos pasarelas de madera. Y, si bien no presentan una gran dificultad, estos dos puentes, sumados a una escalera de troncos antes de llegar al lugar, conforman los puntos más adrenalínicos y sorpresivos de esta aventura por los bosques de la Patagonia.

Atravesada esta instancia, y luego de pasar por un relajante punto panorámico, el bosque se transforma: los árboles pasan de ser radales y maquis a cipreses y viejos coihues. Abrazar uno de estos ejemplares es una experiencia intransferible que todo viajero debería poder vivir. En este rincón de la Patagonia es posible, en un abrazo, conectar con la calma y el silencio que transmiten energéticamente estos antiguos seres monumentales, símbolos de la vida y la muerte.

Un par de kilómetros antes de llegar a destino se puede descansar en “La Playita” y disfrutar de una picada y una charla amena con el refugiero. En adelante, un puente de troncos y una última pasarela preceden al final del sendero, desde donde se vislumbra cómo el río corre encajonado a 43 me entre altos e impactantes paredones de piedras, característica peculiar que le da origen a su nombre.

Llegar a la cabaña es culminar un paseo de ensueños y sentir como si se ingresara a la comarca de los hobbits, la misma sobre la que hemos leído en la saga El Señor de los Anillos; un sitio donde inunda el alma la sensación de que alguien ha estado ahí, esperándonos. Los primeros pasos al pasar la tranquera son acompañados de perros amigables, ovejas y una huerta que pintan, en un lienzo de imponencia y color, una imagen casi inverosímil que quedará grabada en la retina del viajero para siempre. Además del ofrecimiento de mate y de una pequeña recorrida por el lugar, la amabilidad en el trato y la familiaridad en las miradas de los habitantes de la casa son conmovedoras. Se valora tanto la comida hecha en el momento con los alimentos de la huerta y el pan casero, como la calidad de la cerveza artesanal.

La intensidad de la montaña, junto al agradable cansancio que irá cubriendo el cuerpo, se combinan mágicamente para hacer de esta experiencia una de las más inolvidables de la Patagonia. Andar el Cajón del Azul es animarse a un viaje auténtico a través de los sentidos y las emociones: una enseñanza que incluye la perseverancia, la atención y la aceptación de quiénes somos y hacia dónde vamos.

 

Datos de interés

  • El refugio Cajón del Azul se encuentra a 10 km de la llamada esquina o Chacra de Wharton, remontando el valle del río Azul, sobre el cerro Dedo Gordo, a 10 minutos del río y a 600 m. Su ascenso puede durar entre tres y cinco horas, si se lo hace a pie, o dos horas y media si se lo cubre a caballo. Cuenta con capacidad para 40 personas, colchones y algunas frazadas, aunque siempre es mejor llevar bolsa de dormir. Tiene baños y duchas con agua caliente, y luz eléctrica a batería. Como no se aceptan reservas previas, se alberga a los visitantes por orden de llegada. Aunque, si el espacio en el interior no alcanza, también dispone de sitio para acampar.
  • La mejor época para realizar el sendero es de octubre a marzo, entre la primavera y el verano argentinos, aunque está a abierto todo el año.
  • Se puede programar un viaje de una semana y también visitar otros refugios como Los Laguitos o Hielo Azul, cuya dificultad de ascenso es mayor.

 

Recomendaciones

  • Avisar al Club Andino Piltriquitrón antes de iniciar la aventura. En la oficina ubicada sobra la Avenida Sarmiento, abierta todos los días de 9 a 21h, brindan información muy precisa y de valiosa ayuda. Tel.: 02944 – 492600.
  • Llevar agua potable (hay varios puntos para recargar), protector solar, repelente de insectos (suele haber tábanos en verano) y bolsa de dormir.
  • Usar ropa cómoda, calzado adecuado para trekking y una mochila liviana (una opción es dejar abajo, en el alojamiento, lo más pesado, y subir con lo mínimo).
  • No desviarse del camino, no hay helicópteros de rescate. Tampoco hay señal de celular y la comunicación es por handy desde el refugio. Cuentan con botiquín de primeros auxilios y, en caso de emergencias, pueden proveer de un vehículo 4×4 para el descenso.
  • Disfrutar con precaución y respeto hacia la naturaleza.
  • No tirar colillas de cigarrillos ni hacer fuego en lugar inhabilitados.
  • Bajar la basura inorgánica.

 

Más inf.: www.elbolson.gov.ar; turismo@elbolson.com // www.rionegrotur.gob.ar

“La información brindada por los sitios web mencionados es de absoluta responsabilidad de sus editores. El Instituto Nacional de Promoción Turística no se responsabiliza por los datos allí publicados”. 

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    1. Antes de llegar al refugio del cajon del azul, 30 minutos antes aproximadamente, hacia la derecha del camino nos encontramos con el REFUGIO “LA PLAYITA”, con un clima familiar y una playita para disfrutar del rio.
      Hay refugio con colchones y tambien se puede acampar. Se dispone de ducha caliente y baño.
      Hay cocina para cocinar lo que uno quiera, con vajilla.
      Comidas caseras a buen precio( Sandwich de lomo con pan casero, de fiambre, pizzas caseras, empanadas pan casero) ensalada de frutas y bebidas varias, tambien cerveza hecha en el lugar.
      Muy buena atencion.

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